THE PALAZZO LIFE


River Island suit and silk scarf, Adidas sneakers and Louis Vuitton bag

A couple of weeks ago I made a little trip to Venice with my friend Juan to attend the opening of an exhibition that Margot Bowman had put together, W.E.T, which explores the idea of what would it be to live on water. It was a success, and once again made me realized how lucky I am to have such talented friends all around the world. Going all the way to Venice was an excuse to see her but also, let´s be honest, to stay in the beautiful Áman Canal Grande Venice hotel.

From the first moment after the boat docked at the private landing that leads straight into the reception I knew I was going to have a different experience. Suddenly I felt like we were visiting a friend and staying at his/her palazzo, not just any palazzo tho... The Palazzo Papadopoli, built in 1550. My generous suite, with views to the Grand Canal, had the perfect balance between old floors, antique mirrors and modern furniture. It felt real. And after unpacking, when  I made our way to the dinning room for a delicious dinner and crossed the vestibule I discovered a luxurious, rich, mind-blowing ballroom with historic frescos (where we took this pictures, I had to). The library, the roof terrace, the spa, the private gardens... I don´t know hot to describe how special everything was. Staying here is a experience worth going to Venice for. Thank you to the whole family at Aman Canal Grande for making me feel at home away from home.


Hace un par de semanas hice una pequeña escapada a Venecia con mi amigo Juan para asistir a la inauguración de la exposición que Margot Bowman había preparado, W.E.T, que explora la idea de cómo sería vivir en el agua. Fue un exito, y una vez más me dí cuenta de lo afortunado que soy de tener amigos con tanto talento por todo el mundo. Este viaje relámpago fue una escusa para ver a Margot, sí, pero también para quedarme en el maravilloso hotel Áman Canal Grande Venice.

Desde el primer momento desde que la lancha atracó en el muelle privado que nos llevó directamente a la recepción me dí cuenta de que iba a ser una experiencia completamente diferente a lo que estoy acostumbrado. Automáticamente sentí que estaba visitando a un amigo y quedándome en su palazzo, pero no en un palazzo cualquiera... El Palazzo Papadopoli, construido en 1550. Mi suite, con vistas al Gran Canal, tenía la mezcla perfecta entre suelos originales, espejos antiguos y muebles modernos. Tan autentico. Después de deshacer las maletas, cuando íbamos de camino al salón para una riquísima cena, cruzamos el vestíbulo donde descubrí un lujoso Ballroom (donde hicimos estas fotos), con frescos históricos. La biblioteca, el ático, el spa, los jardines privados... No sé como describir lo especial que era todo, supongo que ir a Venecia para quedarse aquí es una experiencia que merece la pena. Gracias a toda la familia de Aman Canal Grande por hacer que me sintiera en casa lejos de casa.